Micro machines mac

  A principios del siglo XIX,  un inventor francés llamado Joseph-Marie Jacquard  produjo un telar capaz de tejer diseños complejos en la tela. El telar era controlado automaticamente leyendo las instrucciones perforadas en unas tarjetas.

Un norteamericano de nombre Herman Hollerith inventó unas máquinas que utilizaban tarjetas perforadas para calcular las estadísticas en el censo de población de 1890 en los Estados Unidos. Hollerith vendió luego la idea a una empresa llamada CTR (Computer Tabulating Recording), que posteriormente se convirtió en la IBM (International Business Machines).

Un trabajo más interesante en la historia de la computadora desde el punto de vista teórico, es el del inglés Charles Babbage. En 1834, este inventor diseñó una computadora mecánica llamada The Analytical Engine. Aunque nunca pudo construir el aparato por problemas económicos para fabricar las piezas de precisión requeridas, sus ideas incluían muchos conceptos que posteriormente se incorporaron en las computadoras modernas.
Historia de la Computadora

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Empiezo por el principio: el plan. Debido a lo reducido de mi visita (13 días) debía llevar las ideas claras, qué ver, cómo, cuándo... y marcharme al siguiente sitio. Sin embargo, todo esto lo iría decidiendo sobre la marcha dentro de un abanico de posibilidades programado desde aquí. Decidí establecer dos "cuarteles generales" en dos ciudades radicalmente opuestas: Kyoto y Tokyo, y desde ahí moverme a placer a donde me pidiera el cuerpo cada día (todas las noches planeaba algo para el día siguiente y casi todas las mañanas lo cambiaba y hacía lo que me daba la gana).

Para desplazarnos desde el aeropuerto de Narita hasta nuestro hotel, en el centro de Tokio, tuvimos que canjear los tickets del “Airport Limusine”; que resultó ser un autobús que nos dejó en la puerta del hotel una hora y media después. Pero merece la pena estar despierto los últimos treinta minutos porque es una buena oportunidad para ver a grandes rasgos la ciudad; especialmente la bahía, la famosa noria de Tokio.

De camino a la Tokio Tower, la guía nos ha contado alguna que otra cosa interesante, como que en Japón el número de la mala suerte no es el 13, sino el cuatro, que significa muerte, y el nueve, que significa sufrimiento. La Torre de Tokio es la más alta de Japón, con sus 333m tiene cierto parecido a la Torre Eiffel. Desde su mirador puede tomarse una panorámica de la ciudad; aunque el principal uso de esta torre no es tanto turístico como de telecomunicaciones, sobre todo de televisión. En el piso bajo hay dos rectángulos de unos 2m trasparentes en el suelo para que puedas ver lo que hay bajo tus pies.



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